miércoles, 9 de febrero de 2011

Una crónica diferente del Maratón del Meridiano 2011

No tiene otra cosa el “puretamen” (dicho con cariño y sin acritud)  que parte del equipo viajar en clase oro y beberse toda la cerveza del barco, desayunar tres veces y entonar unos cánticos. Encima llegamos y nos pegamos una paella, cenamos en un italiano, tomamos unos chupitos, comimos un pescado, fuimos a casa Adrián y compramos unas quesadillas degullendo una caja, nos hinchamos a beber vino y cerveza. ¡Coño! Si veníamos a correr, es verdad. Encima corrimos, acabamos, nos saludamos con un montón de gente que nos aprecia, nos abrazamos, nos besamos, nos reímos un montón, pero un montón,  vacilamos y vinimos encantadísimos de El Hierro, que nivel de prueba. Y luego dicen que esto de las carreras es un sufrimiento.



5 comentarios:

  1. Pues visto así, la carrera es lo de menos, jaja...

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  2. No se puede resumir mejor y con menos palabras.
    Por fin te pude conocer en el Hierro (justo antes de la salida) y compartir contigo la bajada hasta Sabinosa donde nos permitimos "el descaro" de adelantar a Nerea (aunque en la subida se vengó de mí).

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  3. Gracias César, la verdad fue que hicimos una buena bajada, de mi también se vengó, es dura como una roca

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  4. jajjaja, buena cronica a difrutar de las carreras,gracias por las fotos

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  5. Eso sí que es un pedazo equipo ... lo tienen todo:

    Experiencia
    Entusiasmo y buen rollo
    Nivel deportivo
    Espíritu de equipo
    Fortaleza

    Un gran grupo al que aprecio mucho. A seguir divirtíendose con el deporte y todo lo bueno que gira a su alrededor.

    ¡¡Felicidades campeones!!

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