Esto de las salidas por montaña y sus carreras tiene un enganche similar a la cocaína. Cuando el "bicho" se mete el cuerpo, todo te parece poco, craso error. Todo tiene su medida.
- Si en determinados momentos no estás armonizando tu vida familiar y personal con tu pasión, toma aire, reflexiona y comparte con los que te rodean.
- Cuando eres un "talibán" en tus comidas, entrenamientos y metodología, inspira una bocanada y piensa en los pequeños placeres.
Tu pasión nunca puede condicionar de tal manera tu vida situándote en un excluido social. La vida no está hecha solo de correr por la montaña, comprendo que sea tu pasión y forma de vivir, pero ante todo, piensa a veces en los que te rodean.
Me quedo con la reflexión que me hace mi amigo y entrenador en el gimnasio que frecuento (Top Sport, joder a ver si me hacen descuento), donde el Sr. Martín Campos mirándome a los ojos, habitualmente me dice: "vosotros los de Aiiiiiiiiadelante estáis sobre entrenados y encima folláis poco" a lo que humildemente asiento con la cabeza.
Corolario: Disfrutar de todo con moderación, bueno no solo de la jodienda que no tiene enmienda, que no se me malinterprete y se entienda como entrada libertina: el monte es parte de tu vida, pero disfruta un poco de lo que te rodea.
No hay comentarios:
Publicar un comentario