El trabajo de muchos y la dejadez
sistemática de pocos podría resumir la pérdida del patrimonio cultural de un
camino histórico de Tenerife. Dicen (ya que no lo he leído), que el reglamento
de desarrollo del Real Decreto de 7 de abril de 1848 identificaba al Camino de
Carrasco como el que saliendo de Adeje se dirigía hacía Vilaflor, con una
anchura de tres metros y tres centímetros sirviendo de enlace a las poblaciones
de la zona.
¿Qué tenemos ahora? Un camino que se pierde en
la desidia y abandono, dando la impresión que es consciente la inactividad y desidia. Simplemente
un par de operarios unos días y quedaría limpio de matojos, así de simple, no
se pide que se trabaje y reponga el antiguo empedrado original, limpiar con una
podona y evitar que la maleza lo destruya. Además y ya de nota arreglar un paso
que por desprendimiento es un poco peligroso.
Cada día creo más que lo que se
busca es “cerrar el monte” que lo observemos por postales, así no existen
riesgos.
Normalmente, en estos casos, lo
primero es echar la culpa a otras administraciones, el repeloteo, que aquí
viene a “huevo”, si es el ayuntamiento de Adeje o el Cabildo de Tenerife, dicho de otra forma "quien fue primero el huevo o la gallina". Y
para mayo escarnio en su parte final (en Adeje) se muestran carteles de propiedad privada y paso, como si los
caminos no fueran de derecho público, desafectaciones de hecho de bienes de
todos. En suma, una vergüenza.
Y que no vengan con la crisis, es
más, hace unos años en la entrada de este camino y el de Teresme (el que sube a
la Boca de El Paso) había una cartel donde se hablaba de fondos de un programa
de desarrollo regional, supongo que como siempre los “fondos”, estarán en el
fondo de la cuenta de alguien. El cartel existió hasta hace bien poco cuando se
darían cuenta de que dejaba huella fue retirado.
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